Nutrición
Bases nutricionales para un correcto adelgazamiento
El sobrepeso es un estado en el cual las reservas de energía, principalmente en forma de grasa, son excesivas respecto al peso adecuado, considerando éste como el que da lugar a una mayor expectativa de vida. El organismo humano no es una excepción a las leyes universales de la energética y esta situación sólo puede producirse cuando la cantidad de energía ingresada con la dieta es mayor que la gastada como actividad física, tasa metabólica basal y acción termogénica de los alimentos.
Por tanto, y volviendo a la idea ya subrayada en la introducción de este capítulo, la situación de sobrepeso u obesidad no puede corregirse a menos que el balance se invierta, logrando que el gasto energético del individuo sea mayor que el ingreso (Garrow, 1988).
SOBREPESO
“Incremento del peso corporal (>10% adecuado) por encima de un estándar definido con relación a la altura”
OBESIDAD
“Exceso de grasa corporal (>20% del adecuado) acumulada en el tejido adiposo como consecuencia de un balance positivo de energía”
A modo de resumen, las características de una buena dieta para perder peso deben ser:
Como señala Garrow (1994), si no se cumple el primer requisito, no se podrá reducir peso; si no se cumpliese el segundo de ellos, el resultado a largo plazo sería una malnutrición y, en caso de incumplirse el tercero, no se va a seguir la dieta.
Por todo lo anteriormente comentado, las bases para el diseño de una dieta de adelgazamiento correcta debe tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Conocer la dieta habitual del individuo para poder establecer el déficit calórico según la ingesta previa de energía.
- Conocer los hábitos alimentarios. Es importante la información sobre el status económico y familiar, el modelo usual de comidas y las preferencias y aversiones para poder hacer una elección específica de los alimentos ya que, cuanto más variada y parecida a la habitual del individuo sea la dieta, mejor será aceptada.
- Orientar sobre el valor nutritivo de los alimentos.
- Apoyo psicológico.
PRINCIPIOS BÁSICOS DE LAS dietas ADELGAZANTES
1. Proporcionar menos energía que la necesaria para mantene el peso corporal
2. Suministrar las proporciones adecuadas de todos los nutrientes
3. Ser aceptable por los pacientes (palatable, asequible, etc)
- Fragmentar la ingesta diaria. La distribución fragmentada en varias comidas del total de alimentos que componen la dieta es muy importante. En primer lugar, para evitar períodos prolongados de ayuno que pudieran provocar un hambre intensa, posibles atracones y comportamientos compulsivos. Una buena dieta es aquella en la que no se llega muy hambriento a la siguiente comida.
Por otra parte, no se puede olvidar que el gasto por la acción termogénica de la dieta y por los procesos digestivo y metabólico, aunque proporcional a los alimentos que se ingieran, es superior si la ingesta total de energía se distribuye a lo largo del día. La base ineludible de una dieta de adelgazamiento es disminuir su contenido en grasa porque, automáticamente, se convertirá en hipocalórica ya que, como es sabido, el valor energético de la grasa es 2,25 veces mayor que el de las proteínas o hidratos de carbono.
La formulación de una dieta de adelgazamiento, que debe tener menos energía pero igual concentración del resto de los nutrientes, no es fácil y requiere de experiencia e imaginación, por la dificultad que conlleva vehiculizar en una pequeña cantidad de alimentos todos los nutrientes y, por tanto, es necesario que los alimentos que formen parte de una dieta de adelgazamiento tengan una alta densidad de nutrientes, por supuesto y suprimir o restringir el alcohol.
Debido a que este tipo de alimentos son limitados y dada la necesidad de que estas dietas sean variadas para poder ser aceptadas, es en muchas ocasiones necesario tener en cuenta la utilización de suplementos o complejos mineralvitamínicos personalizados para su diseño.
En algunas ocasiones existen ayudas didácticas para conseguir la disminución de energía; por ejemplo la “Dieta de los Nutripoints” que se basa en evaluar todo lo que se come dándole una puntuación, los nutripoints, facilitando el diseño de la dieta hipocalórica. Según sus autores (Vaterbedian & Mathews, 1991), los alimentos con una alta densidad de nutrientes y pocas calorías, tienen muchos nutripoints positivos, mientras que el azúcar, alcohol o alimentos muy calóricos pero con baja densidad de nutrientes por unidad de energía tienen muchos nutripoints negativos.
Es necesario compensar los nutripoints positivos y los negativos y alcanzar 100 al día. El ejercicio es un buen medio de prevenir la ganancia de peso. Aparte de su valor intrínseco (movilidad, agilidad, función cardiaca), un pequeño exceso en la ingesta puede ser compensado con un pequeño incremento de la actividad física.
El valor del ejercicio es, sin embargo, controvertido para perder mucho peso aunque está bien establecido en el tratamiento de personas moderadamente obesas con buena salud. Hay que recordar, solamente, que el ejercicio es la otra gran variable en el gasto energético y que este gasto es proporcional a la duración del mismo y al peso del sujeto.
Es decir, una persona con sobrepeso gasta más energía para una misma tasa de actividad que una delgada. Por otro lado, el ejercicio es la única forma en la que el individuo puede influir voluntariamente y sin necesidad de fármacos en el incremento del gasto.
