Bardana para limpiar la piel
Esta robusta planta bisanua es muy común en las regiones templadas. El éxito medicinal de la bardana data desde muy antiguo y nunca ha sido puesto en duda a lo largo de los siglos. Se cuenta que el rey de Francia, Enrique III, afectado por una gran enfermedad de la piel, sanó gracias a esta planta.
La raíz de bardana es una fuente importante de inulina, un glúcido parecido al almidón de acción similar a la penicilina. También contiene polienos, sustancias que tienen propiedades antibacterianas y antigúngicas. Esta sustancias son valiosas para tratar numerosas afecciones cutáneas como el acné, el eczema, los forúnculos, los abscesos e incluso la psoriasis.
Esta acción se ve reforzada por las propiedades depurativas de la planta asociadas a la presencia de ácidos-alcoholes. Estos compuestos drenan del organismo todas las toxinas que contribuyen a la aparición de espinillas y favorecen su eliminación a nivel hepático y renal. La bardana se recomienda también para los problemas de piel grasa. Su eficacia se acentúa cuando se complementa con el Pensamiento.
Cada cápsula contiene, por lo general, 270mg de polvo criomolido de raíz de bardana con una valoración superior al 3% de polifenoles
totales.




